Discurso 50 años

La vida es buena y Dios es generoso que nos permite vivir este maravilloso momento para nuestra Comunidad CEIPA.

Muy buenos días apreciado Monseñor César Balbín Tamayo, Obispo de Caldas, egresado de nuestra Institución; señor viceministro de Educación Superior, José Maximiliano Gómez; egresados; estudiantes; autoridades; empresarios; colegas de otras instituciones educativas, y colaboradores. Su presencia nos honra y engrandece el corazón.

A través de los tiempos las diferentes culturas, independiente de sus creencias siempre han presentado a sus dioses los frutos de su cosecha en señal de gratitud.

Decidimos empezar esta celebración con una tradición que nuestra Institución ha mantenido en cada quinquenio, una Eucaristía de Acción de Gracias, en la cual la comunidad CEIPA presenta los logros obtenidos y ratifica sus principios y valores.

Según el historiador Yakcich las tradiciones son un legado cultural, se convierten en usos y costumbres que transmiten conocimiento y nos unen a un pasado común, del cual nos sentimos orgullosos, ya que forman parte de nuestra historia y nos dan el más profundo sentido de pertenencia. De ahí la importancia de esta Eucaristía de Acción de Gracias.

Parece mentiras que un día como hoy hace 50 años, 112 estudiantes que confiaron en la propuesta de nuestros fundadores recibían su primera clase. Gracias a ellos ese día marcó el inicio de este apasionante viaje.

Fue nuestro fundador Antonio Mazo Mejía quien definió nuestra filosofía y ADN. Por eso me parece pertinente recordar estos dos pilares el día de hoy: educar para la vida y una institución centrada en el estudiante.

En la Eucaristía de Acción de Gracias de los de 25 años nuestro fundador Antonio Mazo Mejía definía claramente nuestra filosofía:

“Educar para la vida, es enseñar el amor por la naturaleza y comprometernos en conservarla y en dejar la herencia de un mundo mejor; es formar en la benevolencia hacia el hermano, sembrando la comprensión, la tolerancia, y el perdón, para que ellos sean fundamentos de la paz; es inculcar la fidelidad a nuestra propia esencia, para que todos nuestros actos apunten a nuestra realización como personas; es formar actitudes de entrega generosa hacia el trabajo, para que todos seamos actores en la conquista de una mejor calidad de vida; es propiciar la solidaridad entre los hombres, para que se abran espacios a la justicia social; es enseñar a respetar la dignidad de la persona humana, para que sea el derecho el regente de nuestras relaciones; es trabajar en la clarificación y en el afianzamiento de los valores humanos, éticos, cristianos y espirituales, para que se consolide una civilización del hombre; es orientar en la búsqueda incansable de la verdad, para humanizar el progreso; es hacer crecer en la libertad, en el ejercicio y el respeto de los derechos humanos y de la vida, para cerrar el cauce a los ríos de sangre humana; es hacer comprender la dimensión y trascendencia de la fraternidad universal, desde aquel mensaje del Padre que nos enseñó a decir “Padre Nuestro”, para dar sentido, ennoblecer y enriquecer la existencia; educar para la vida es, en fin, educar en el amor a Dios, a la familia, a la patria, a la sociedad, al otro, al servicio, en una palabra, en el amor a todo aquello que complementa y realiza verdaderamente al hombre”.

La idea de crear una Institución centrada en el estudiante es pensar la Universidad desde una lógica de las necesidades de la sociedad y los estudiantes, por tanto, para responder a este postulado es necesario pensar la educación de una manera diferente.

Nuestra Institución nace inspirada en las respuestas que se generaron desde de las revueltas de París en mayo del 68, en las cuales los estudiantes demandaban cambios en la educación ya que esta no respondía a las necesidades de la sociedad actual.

Así que para nosotros ser diferentes es la búsqueda permanente de la pertinencia de los programas, metodologías y tecnologías para formar personas integrales capaces de enfrentar los retos de la sociedad.

Esta premisa nos demanda estar evolucionando, retar el status quo para mantener vigente nuestra propuesta educativa y estar acorde a los avances de la sociedad.

El proyecto CEIPA de Educación Diferente implica grandes retos para docentes y directivos, ya que lo que es normal para otras Instituciones, puede no ser aplicables en la nuestra.

No ha sido sencillo el recorrido por este apasionante viaje de 5 décadas. En el podríamos identificar cuatro grandes etapas.

La primera de ella la de Tecnológico Universitario (1972-1992) cuyo énfasis fueron los programas tecnológicos y nuestra Licenciatura en Didáctica y Dificultades del Aprendizaje Escolar.

La segunda etapa en búsqueda de la identidad (1992 – 2000) donde nacen buena parte de las innovaciones que hoy nos caracterizan, el modelo pedagógico por núcleos problémicos, la educación virtual, la escuela de postgrados, ISolutions y la sede sur.

Los anteriores desarrollos dieron paso al proyecto CEIPA Siglo XXI, nuestra tercera etapa comprendida entre el año 2000 y 2010, cuyo énfasis fue el desarrollo de la educación virtual, donde logramos ser la primera y única institución en el país en contar con la totalidad de su portafolio de programas en las dos modalidades, presencialidad y on-line.

El emprendimiento, la certificación ISO9001 de todos nuestros procesos siendo la primera institución en el país en lograr dicha certificación, postgrados con doble titulación con instituciones internacionales, el bilingüismo donde creamos nuestro centro de idiomas Plus.

Consolidada esta fase se dio paso a la cuarta etapa camino a la excelencia donde nuestro foco de desarrollo fue la calidad, innovación, impacto y relevancia.

Hoy nos sentimos orgullosos de presentarle al país una Institución que ha alcanzado a formar una comunidad de más de 18.000 egresados que con su labor incansable comparte ese propósito superior de transformar vidas para construir un mejor país.

Más de 400 empresas se han fortalecido o creado en el paso por nuestras aulas ayudando a fortalecer el tejido empresarial. El 75% de los programas acreditados en alta calidad.

En la última convocatoria del Sistema Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación, nuestros grupos de investigación alcanzaron las categorías de A1, A y C, nuestro fondo editorial de reciente creación en su corto tiempo ha logrado un buen número de publicaciones y la revista Perspectiva Empresarial ha logrado importantes niveles de indexación nacional e internacional.

Nuestros egresados hoy cuentan con uno de los mejores niveles salariales en la región y en el país, así como una de las tasas de ocupación más altas de acuerdo con el Observatorio Laboral de Egresados.

En las pruebas Saber Pro nuestros estudiantes han alcanzado un nivel superior en las competencias específicas de su formación, sin ninguna diferencia estadística entre las modalidades presencial y virtual.

Un buen número de grandes empresas han confiado en nuestra organización para sus procesos de formación empresarial o transformación organizacional.

Este es un escueto resumen de lo alcanzado en estos primeros 50 años, con la absoluta seguridad que muchos éxitos se quedan por fuera.

En este viaje hemos aprendido que, para ser fieles a nuestra filosofía y ADN, debemos correr riesgos y enfrentar un sistema educativo con unas normas y formas de operación, diseñadas para un modelo de universidad clásico.

Alcanzar la acreditación institucional en alta calidad, máximo reconocimiento existente en el país con nuestro modelo innovador y diferente es un mérito especial que nos llena de orgullo y ejemplo para el país.

Hoy damos por concluida una etapa al alcanzar el primero de los hitos que nos habíamos trazado en nuestro plan estratégico.

Son muchas las personas que hacen parte de lo alcanzado en esto 50 años, sería una lista interminable y seguramente llena de omisiones.

Agradecimiento perenne a nuestros egresados quienes confiaron en una propuesta de educación diferente y muy especialmente a ese grupo de 112 estudiantes que hicieron posible el nacimiento de esta Institución.

Hoy tenemos el privilegio de contar en esta ceremonia con algunos de ellos, y a quienes extiendo un agradecimiento especial por honrarnos con su presencia.

Gratitud a los empresarios que han sido nuestros aliados en este camino, no solo han confiado en nuestros egresados y servicios, sino que han sido un aliado incondicional en los procesos de mejora continua y direccionamiento de nuestra Institución.

Nuestros maestros CEIPA quienes con su abnegada y decidida vocación de servicio para transformar vidas día a día en los diferentes entornos de aprendizaje.

Se que ser maestro CEIPA no es una tarea fácil, el cambio constante o como nos gusta llamarlo en la institución “el beta permanente” hace que su labor sea retadora, por eso para ustedes toda mi admiración y gratitud, son ustedes quienes hacen realidad este proyecto educativo.

Gratitud con todos los colaboradores CEIPA que, con su trabajo, dedicación, esfuerzo, han ayudado a enfrentar los retos que se han presentado en este viaje. Son ustedes los constructores de este proyecto educativo que sueña en grande por lograr ese propósito superior con el que nos hemos comprometido.

El consejo sabio, oportuno y generoso es una bendición con que a lo largo del tiempo ha contado nuestra Institución. Por eso gratitud infinita a todos los miembros del Consejo Directivo que a través de los tiempos nos han acompañado con tanta generosidad.

Familia.

Juan y Carlos.

Gloria, Amelia y Antonio.

Mi papá.

No siempre es posible que los fundadores puedan acompañar la celebración de las Bodas de Oro de su obra, pero nosotros tenemos la bendición de contar con la presencia de uno de nuestros fundadores, mi madre María Teresa Cuervo de Mazo.

Sin lugar a dudas quien mejor explica su papel en la construcción de esta obra es mi padre Antonio, que en la ceremonia de los 25 años le agradecía con estas palabras:

“María Teresa ha sido desde la concepción de esta Institución hasta hoy, artífice en todas las ejecutorias; acertada escrutadora del futuro; presencia comprensiva en las equivocaciones; voz solidaria en las dificultades; celosa guardián de la dignidad y los valores, y hacendosa administradora de los recursos institucionales; sin ella, no hubiesen sido posible mis aciertos, y serían más y mayores mis errores”.

Nuestro sueño como Institución, como comunidad es más grande, sabemos que la educación es quizás la única formar real y permanente de transformar la sociedad, generar oportunidades y reducir las brechas sociales.

Somos conscientes que el mundo está viviendo grandes transformaciones entre otras y solo como ejemplo la cuarta revolución industrial, que demanda de una rápida capacidad de respuesta y transformación del sistema educativo. Que nuestro país tiene grandes oportunidades de desarrollo pero que necesita ciudadanos formados para hacerlas realidad.

Diego Mauricio Mazo Cuervo
Sabaneta, 2 de febrero de 2022

Diego Mauricio Mazo C. - Rector CEIPA
"Gracias a mis primeros estudiantes y a este programa, del cual fui profesor y Coordinador Académico, lentamente descubrí que por mis venas no corre sangre, sino tiza".
Diego Mauricio Mazo C. - Rector CEIPA
Diego Mauricio Mazo Cuervo
Rector CEIPA